Un hombre que impidió que un menor le robara elementos de su vehículo, recibió un martillazo en el rostro y sufrió una mordida en una mano. Mientras que su hija, que fue en su ayuda, terminó con una mano fracturada. El hecho ocurrió el martes en Villa Obrera, Tafí Viejo. El autor del ataque fue detenido.
Domingo Donato Rojas tiene 66 años y es oficial armador de hierro. Se levanta todos los días a las 6 para ir a trabajar y llevar a su hija Milena Rojas (18) a la Facultad de Educación Física de la UNT. Mientras preparaba el desayuno escuchó un ruido raro que provenía de la puerta de ingreso.
Salió a ver qué pasaba y se topó con un ladrón que estaba en el interior de su automóvil VW Gol que todas las noches estaciona en el frente de su vivienda. “Vi a un sujeto en el asiento de trasero del auto intentando sacar la caja de herramientas y lo reconocí. Era el mismo que hace un año me robó”, relató Domingo.
Inmediatamente se abalanzó sobre él para impedir que se llevara la caja de herramientas y la rueda de auxilio. Se trenzó en una pelea el joven de 17 años. Lo tomó del cuello y, en un movimiento muy brusco, el menor le mordió la mano y le provocó un corte muy profundo. Después tomó un martillo de la caja de herramientas y lo golpeó en el pómulo izquierdo.
“El ladrón era joven, pero tenía bastante fuerza y estaba muy drogado. Sus golpes me dolieron mucho”, reconoció.
Domingo se las ingenió para sacarlo afuera del auto. Su hija, al escuchar gritos y ruidos, fue en su ayuda.
“Vi que el ladrón le pegaba a mi papá y lo tomé del cuello para separarlo. En ese momento me empezó a pegar y a agarrarme del cabello. Después me di cuenta de que me había fracturado la mano. Fue ahí cuando mi padre se le tiró encima y logró reducirlo”, contó, angustiada.
Una vecina que pasaba por allí llamó a la comisaría del barrio. A los pocos minutos llegó la policía y lo llevó detenido. “Me tuvieron que hacer cinco puntos de sutura en la mano y en el pómulo me causó un hematoma”, renegó Domingo.
El hombre relató que los efectivos policiales le informaron que el joven tiene antecedentes de robos, pero al ser menor de edad siempre es trasladado al Instituto Julio A. Roca.
Rojas recordó que hace un año el mismo ladrón le robó la rueda de auxilio de su vehículo. “El ladrón vive en el barrio. Es un joven adicto. Delinque para comprar drogas”, agregó.
Milena dijo que en la zona hay mucha inseguridad. Su padre agregó: “Esto ya no es vida. No se puede seguir viviendo así. Por poco pierdo un ojo por el martillazo que recibí. Espero no ver a este chico por varios meses”.